Ein Tag in Paraguay| Un día en Paraguay

Dieses Bild heißt: Ein Tag in Paraguay.
Auf den ersten Blick: pures Farbchaos. Linien, die sich kreuzen. Formen, die tanzen. Und doch – in der Mitte: ein ruhiger Punkt. Genau das ist es. So fühlt sich ein Tag hier an. Als Deutsche starte ich oft deutsch in den Tag: Mit einem Plan. Mit einer To-do-Liste. Heute: Clari zum Flughafen bringen, in die Hauptstadt fahren, ein paar Erledigungen machen. Klingt klar und machbar. Dachten wir. Doch dann… fährt das Auto plötzlich nicht mehr. Und in einem Moment wird alles auf der Liste zweitrangig –
Prio 1:
Clari muss zum Flieger
Alles andere? Streichen.
Außerdem: fahrtüchtiges Auto organisieren und für das kaputte einen Abschlepper …
Und wie immer finden wir eine solución.
Und tatsächlich – irgendwie geht es immer.
Am Ende sitzt Clari im Flieger. Die Autos kommen wieder nach Hause. Wir auch. Und der Tag – war verrückt. Chaotisch.Und trotzdem: gut. Paraguay eben. Die tägliche Dosis Wahnsinn und mittendrin – die Ruhe, mit der sich das Chaos neu ordnet. Genau wie in diesem Bild.
Esta foto se titula: Un día en Paraguay.
A primera vista: puro caos cromático. Líneas que se cruzan. Formas que bailan. Y sin embargo, en el centro, un punto de calma. Eso es exactamente lo que es. Así es un día aquí. Como alemán, suelo empezar el día en alemán: con un plan. Con una lista de tareas. Hoy: llevar a Clari al aeropuerto, conducir hasta la capital, hacer algunos recados. Suena claro y factible.
O eso pensábamos.
Pero entonces... el coche deja de funcionar de repente. Y en un instante, todo lo de la lista pasa a ser secundario.
Prioridad 1: Clari tiene que llegar al avión
¿Todo lo demás? Cancelación.
También: organizar un coche apto para circular y una grúa para el averiado...
Y como siempre, encontramos una solución.
Y de hecho - de alguna manera siempre funciona.
Al final, Clari está en el avión. Los coches vuelven a casa. Y nosotros también. Y el día - fue una locura. Caótico. Y sin embargo: bueno. Como Paraguay. La dosis diaria de locura y, en medio de todo, la calma con la que el caos se reorganiza. Como en esta foto.